LA RELACION SOCIEDAD-NATURALEZA: ¿CÓMO SE PODRIA CORREGIR?

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El contexto ambiental y todas las problemáticas que giran a su alrededor han tomado gran importancia a partir del siglo XX, teniendo en cuenta las nuevas perspectivas y concepciones que han surgido respecto al desarrollo. Asimismo, inconvenientes como la deforestación, la contaminación de ríos, los notorios cambios climáticos, entre otros aspectos, hacen pensar principalmente en evaluar la marcada relación existente entre naturaleza y sociedad, además de replantear este proceso como alternativa para generar posibilidades de desarrollo sostenible, y, por lo tanto, mejores condiciones de vida para los habitantes del planeta. Es evidente que la problemática ambiental surge por las acciones propias de la sociedad en la naturaleza, partiendo de esta premisa, es conveniente observar como diferentes pensadores, corrientes y campos temáticos han tratado la situación y como han determinado y evaluado la relación sociedad-naturaleza con respecto al medio ambiente  y sus efectos en el mundo, de tal manera que se comprendan las diferentes opiniones, conceptos y postulados acerca del tema, además de observar, analizar y proponer diferentes discursos y acciones que se deberían llevar a cabo para fortalecer de manera positiva el vínculo existente entre naturaleza y sociedad.

Los daños ambientales, se han convertido en una situación cotidiana en la actualidad, siendo relacionada con la visión materialista e instrumental existente por parte de la sociedad hacia la naturaleza, manteniéndose en grandes proporciones las prioridades de los individuos y la idea de considerar a la naturaleza como un medio para satisfacer las diferentes necesidades de la sociedad, dejando de lado su valor intrínseco. De esta manera, surge el desarrollo sostenible como una visión diseñada para involucrar el aspecto natural y el aspecto humano en una ciencia como la economía, considerada hoy en día como parte del orden social, donde a la largo de la historia solo se trataban indicadores encargados de medir el crecimiento, más no el desarrollo. Es así como en la ciencia económica la cuestión ambiental es uno de los grandes temas de discusión en la actualidad, a tal punto que han aparecido corrientes como la Economía Ambiental con orientación neoclásica, la ecología económica que propone integrar conceptos ecológicos y económicos, y el Ecomarxismo. (GALAFASSI, 2001) Asimismo, la sociología y la antropología toman parte en este conflicto ambiental, a partir del hecho de involucrar lo social a lo natural.

Las necesidades que ha creado el hombre a lo largo del tiempo han tenido fuertes repercusiones en la naturaleza, y, por lo tanto, en el medio ambiente como tal. De esta manera, las políticas que surgen a partir del desarrollo sostenible pierden en cuanto a eficiencia, eficacia y efectividad sino se tienen en cuenta estas necesidades que a la postre hacen parte de la formación en los individuos, teniendo en cuenta que las propuestas relacionadas con economía y desarrollo hacen énfasis a la búsqueda de alternativas de solución a necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud, educación, entre otras, omitiendo necesidades de participación creación e identidad que harían más confiables las políticas o medidas diseñadas (RESTREPO, 2001). Partiendo de lo explicado anteriormente, el economista y ambientalista chileno Manfred Mac-Neef (RESTREPO, 2001) considera dos dimensiones en cuanto a las necesidades: una dimensión existencial (ser, tener, hacer y estar)  y una axiológica (subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, recreación, creación, identidad y libertad). Además, propone tener en cuenta la diferencia entre necesidades y satisfactores, ya que: “las primeras son relativamente constantes, puesto que presentan variaciones muy pequeñas en el tiempo y que son el resultado de la evolución biológica, social e individual del hombre. Los deseos y aspiraciones son en cambio, modificables, incluso es posible suprimirlos mediante actos de voluntad, ya que son producto de la interacción del individuo con su entorno social y cultural”. De esta forma, las necesidades básicas de los individuos son pocas y se pueden jerarquizar, por lo tanto, lo que se modifica con el paso del tiempo son las maneras en que se satisfacen, logrando determinar una identidad cultural en las poblaciones a partir de este proceso.

Desde el punto de vista de la interacción constante entre naturaleza y sociedad, es importante explicar el impacto de los procesos de producción, ya que por medio de estos, el hombre se apropia y transforma la naturaleza partir de ciertas estrategias técnicas y de acuerdo a sus intereses y necesidades económicas, generando formas de trabajo acordes al objetivo final, que generalmente consiste en la elaboración de un producto determinado. Es así como Marx (GALAFASSI, 2001) comprendió la relación hombre-naturaleza desde la perspectiva laboral de la siguiente manera: “el trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en que el hombre media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza. El hombre se enfrenta a la materia natural misma como un poder natural. Pone en movimiento las fuerzas naturales que pertenecen a su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y manos, a fin de apoderarse de los materiales de la naturaleza bajo una forma útil para su propia vida. Al operar por medio de ese movimiento sobre la naturaleza exterior a él y transformarla, transforma a la vez su propia naturaleza. Desarrolla las potencias que dormitaban en ella y sujeta a su señorío el juego de fuerzas de la misma”.El trabajo es entonces, un modo de organización y dinámica social, donde generalmente los productos transformados a través de la naturaleza y sus recursos que son parte de este proceso regresan en la mayoría de los casos al medio natural como desperdicios.

Sumado a esto, con la especialización del trabajo y la constante aparición de innovaciones tecnológicas, los problemas de la contaminación son enormes, siendo este último aspecto otro factor importante y determinante en la relación entre naturaleza y sociedad, de tal modo que las empresas hoy en día optan por cambios tecnológicos constantemente a fin de incrementar tanto su productividad como su competitividad, sin tomar en cuenta los efectos que se pueden producir en el medio ambiente. Por lo tanto, así como la tecnología también busca la satisfacción de necesidades en términos de eficiencia y productividad, evidencia grandes problemas no solo en el daño producido al medio ambiente sino en la misma salud de los individuos, por lo que si se innova para mejorar en el aspecto económico, también se debería impulsar la creación de tecnologías para detener en parte la problemática ambiental, ya que no solo depende de la innovación, además se debe tener en cuenta la concientización hacia la sociedad como responsable de la problemática existente.

Para finalizar, es válido afirmar lo siguiente: la relación sociedad-naturaleza esta deteriorada a partir de las acciones inadecuadas por parte de los individuos a lo largo del tiempo. Partiendo de las necesidades que siempre han predominado, de los modos en que se accede a los recursos que proporciona la naturaleza, además de las constantes innovaciones tecnológicas en las que incurren los países por cuenta de la globalización, surge un verdadero sistema complejo que es necesario replantear, ya que a partir de estos procesos ha surgido una fuerte problemática ambiental. De modo que los gobiernos y los entes creadores de las políticas de desarrollo sostenible deberían partir de la propuesta de Mac-Neef y crear un nuevo concepto de las necesidades de los individuos, donde se tenga en cuenta la participación de los mismos y la posibilidad de generar y mantener una identidad cultural en las diferentes regiones donde los satisfactores que se utilicen sean coherentes con el panorama ambiental, dejando de lado tantos intereses perjudiciales para la naturaleza, además de corregir la dinámica de las cadenas productivas y conformar un auténtico sistema que brinde confiabilidad, ya que esto no solo conduciría a mejorar en términos de eficiencia desde el punto de vista económico, también desde el punto de vista social y ambiental, y el desarrollo sostenible dejaría de ser una utopía para convertirse en una realidad fundamentada.

JUAN MANUEL MÉNDEZ SÁNCHEZ.

ECONOMISTA CON ÉNFASIS EN NEGOCIOS INTERNACIONALES

BIBLIOGRAFIA

GALAFASSI, Guido P. La articulación sociedad-naturaleza y la problemática ambiental: Revista Theomai, Red Internacional de Estudios sobre sociedad, naturaleza y desarrollo. Universidad Nacional de Quilmes, Argentina. 2001.

RESTREPO, John. Diseño–Sociedad–Naturaleza: hacia un desarrollo sostenible en Latinoamérica. Revista Theomai, Red Internacional de Estudios sobre sociedad, naturaleza y desarrollo. Universidad Nacional de Quilmes, Argentina. 2000.

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